Dicen que la desgracia se ensaña con los más pobres, esto es lo que le ocurrió a un humilde hogar conformado por padre, madre y seis hijos, uno de los cuales, la mayor, Yolanda Ibáñez Gutiérrez (19), quería estudiar en un Instituto Superior, en Trujillo, para ser Administradora de Empresas y así ayudar a sus progenitores y hermanos.
Lamentablemente, una mala maniobra de su padre al momento de hacer los cohetes, terminó con los sueños de todos ellos.
En un abrir y cerrar de ojos murieron, primero la madre, y luego el padre, y la hija mayor ahora está al frente no sólo de los 5 hermanos restantes sino de la deuda que tiene que afrontar con una amenaza de embargo de la casa que habitan y que para mala suerte de ellos, ha quedado en gran parte en ruinas.
¡LA TRAGEDIA!
José Ibáñez Chávez (44), es el padre, cabeza de familia, quien desde hace mucho tiempo se dedicaba a elaborar cohetes para las fiestas de su tierra, en Otuzco.
El día del fatal accidente, el 11 de octubre, a eso de las 3:30 de la tarde, nada hacía presumir que la tragedia rondaba la casa ubicada en el Jr. Bolívar 1184, en la ciudad de Otuzco.
Como nunca se habían reunido alrededor del jefe de la familia, su esposa Marleni Gutiérrez Gil (45), con sus cinco hijos pues la mayor, Yolanda, se encontraba trabajando en Trujillo. También había llegado a la casa Oscar Gutiérrez Gil, hermano de Marleni.
Los temas que se trataron ese día fueron varios mientras José Ibáñez laboraba con sus otros hijos que lo ayudaban. Ellos preparaban cohetes para la fiesta que se iba a realizar el 27 de Octubre en Otuzco.
De pronto, cuando nadie lo esperaba, una fuerte explosión rompió la tranquilidad de la tarde. Fuego, humo y polvareda, cubrió la cuadra 11 del jirón Bolívar.
Los pobladores que a esa hora pasaban por el lugar o los que se dirigían a descansar o rezar al templo de la Virgen de la Puerta, escucharon la detonación y el fuego que salía de la vivienda.
ESPOSA MURIO EN FORMA INSTANTANEA
Como consecuencia de la tremenda explosión murieron en forma instantánea la esposa, Marleni Gutiérrez Gil (45), víctima de las graves quemaduras en diversas partes del cuerpo, siendo auxiliada por los vecinos quienes la llevaron al Hospital del lugar pero ya había dejado de existir.
Quedaron heridos su hermano, Oscar Gutiérrez Gil, quien fue trasladado al Hospital de Otuzco y los más graves fueron el padre, José Ibáñez Chávez (44), y sus dos menores hijos Jairo Ibáñez Gutiérrez (12) y Ronald Ibáñez Gutiérrez (11), quienes fueron trasladados al Hospital Regional de Trujillo, debido a la gravedad de sus lesiones.
Al primero le han hecho injerto de piel en los dedos de la mano izquierda y en la mano derecha tiene la voladura de un dedo, ambos miembros no los puede usar.
El menor Ronald de 11, tiene heridas en las piernas y pie y no puede caminar bien. Tiene el agravante de sufrir de epilepsia, era muy apegado a su madre, y no saben que sus dos progenitores han fallecido.
PADRE MURIO AYER A LAS 5 DE LA MAÑANA
Mientras la hija mayor, familiares y amigos, luchaban por salvar la vida a José Ibáñez Chávez (44), la muerte los venció ayer, de nada valieron sus esfuerzos, correteos, préstamos de dinero por todas partes para la medicina. Ayer a eso de las 5:00 de la madrugada dejó de existir. La causa, graves quemaduras y golpe en el cerebro que le produjo coágulos en esa zona.
Yolanda y sus cinco hermanitos habían perdido todo. A sus padres y su casa. Ayer mismo comenzaron los papeleos ya no para salvar la vida al padre sino ahora para darle cristiana sepultura y llevar el cuerpo a su tierra, Otuzco, para darle cristiana sepultura, junto a su esposa que 15 días antes le llevó la delantera.
¡Y AHORA QUE HAGO!
Con lágrimas en los ojos, completamente desesperada y aturdida por la irreparable pérdida de su padre, encontramos esta mañana (ayer), en las afueras de emergencia del Hospital Regional, a Yolanda Ibáñez Gutiérrez (19).
¡Y ahora qué hago!, atinó a decirnos antes de darnos información. “He quedado al frente de mis 5 hermanitos, sin padre y sin madre, y sin casa, eso sí con muchas deudas por los dos sepelios y por las medicinas, y encima con la amenaza de un embargo de nuestra vivienda. No sé qué voy a hacer”, comentó.
Y en efecto sólo en las medicinas de su padre y dos hermanitos ha gastado cerca de 10 mil nuevos soles, con dinero prestado y con ayuda.
“Falta ahora lo que hay pagar por el entierro de mi padre, la casa donde vivíamos en Otuzco era de él, pero ahora si nos quitan por el embargo, adónde vamos a ir a vivir. Yo quería estudiar en un Instituto Superior en Trujillo, por el momento estaba trabajando para ayudar a mis padres, ahora debo asumir el doble reto de padre y madre, no sé qué voy a hacer”, exclamó al tiempo que pidió ayuda a los empresarios tanto de Trujillo como de Otuzco, igualmente, a los alcaldes de Trujillo, Otuzco, Gobierno Regional, La Esperanza. (Satelite)